Pero no todo el monte es orégano. Aparte de los cuarenta y pico grados de temperatura (paliables temporalmente por un buen baño en la piscina o, en su defecto, por una buena ducha) y algún que otro examen para septiembre, llega el momento de las despedidas. Después de todo un curso toca decir adiós a las caras conocidas. Eso de tener que volver a casa en vacaciones tiene estos problemas.
A mis compañeros de facultad: espero veros a todos el año que viene, si no en clases o por los pasillos, será en alguna fiesta de Farmacia. ¡Espero que aprobéis todas en septiembre!
A mis compañeros del CHOE San Fernando: os veré a muchos por la residencia a la vuelta, espero que el verano os vaya muy bien y que carguéis las pilas para el curso que viene. Y a los que os vais, espero que sigamos en contacto para intentar no romper los lazos que se han ido formando. Aunque ahora es fácil mantener el contacto con internet, no lo es tanto mantener la amistad. ¡Y desearos suerte para lo que os pueda surgir en un futuro próximo!
¡Un abrazo a todos, y feliz verano!

*Actualizado a 28 de junio de 2009, 16:50